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¿Qué tan seguro
es el auto en el que viajas?

Seguridad

¿Qué tan seguro es el auto en el que viajas?

Un lunes de lluvia, una reunión a primera hora y un chofer que parece “confiable”. Todo bien… hasta que notas el interior: sin airbags laterales, sin frenado automático, sin alerta de punto ciego. La antigüedad del vehículo no es un detalle estético: cambia la probabilidad de sufrir un siniestro.

Un estudio reciente en JAMA Network Open analizó 81.145 conductores involucrados en choques fatales y encontró que viajar en autos de 6 a 15 años aumenta en 19% el riesgo de muerte del conductor frente a autos de hasta 5 años; si el vehículo supera los 15 años, el riesgo sube a 31%. La señal es clara: la edad del auto importa, y mucho.

¿Por qué? Porque los vehículos nuevos incorporan asistencias que evitan o mitigan impactos. La evidencia del IIHS y NHTSA muestra que el frenado automático de emergencia (AEB) reduce en torno a 50% los choques por alcance; las advertencias de colisión frontal por sí solas bajan ese tipo de choques cerca de 27%. En oficinas, eso se traduce en menos días perdidos, menos licencias y continuidad operacional.

¿Y la realidad chilena? Aunque Chile tiene uno de los parques “más jóvenes” de la región, con una antigüedad promedio estimada en 9,4 años, esa cifra deja a muchos autos corporativos exactamente en la franja donde el riesgo empieza a subir si no cuentan con ADAS y buen mantenimiento.



Además, el costo humano y productivo es real: en 2022 se registraron 86.050 siniestros de tránsito en el país, con 1.745 fallecidos y 52.590 lesionados. Para una empresa, un accidente en traslado de personal es más que un parte policial: afecta reputación, clima laboral y continuidad de negocio.

Qué pueden hacer las compañías

1. Exigir año y equipamiento mínimo.Priorizar flotas con menos de 5–7 años y con AEB, control de carril, monitoreo de punto ciego y 6+ airbags. La diferencia no es cosmética: es estadística.

2. Auditar la seguridad, no solo el precio. Solicitar evidencia de mantenimientos, revisiones técnicas al día y reportes de incidentes.

3. Política de “transporte crítico”. Para turnos nocturnos, clima adverso o trayectos de alta siniestralidad, usar siempre los vehículos más nuevos de la flota.

4. Capacitación y cultura. La tecnología ayuda, pero el comportamiento importa: protocolos de cinturón, no uso de celular y conducción defensiva.

En resumen: la antigüedad del vehículo es una variable de riesgo que las empresas sí pueden gestionar. Elegir proveedores con flotas modernas y tecnología activa de seguridad no es un lujo; es parte del deber de cuidado hacia tus equipos y un seguro de continuidad para tu negocio.Si quieres saber más de nuestro reconocido servicio de transporte de pasajeros, escríbenos directamente al formulario de contacto EN ESTE ENLACE.

 

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